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viernes, diciembre 22, 2006

Voy a tener que llamarlos a capítulo...

El menú de hoy fue pastas con salsa blanca, carne de cerdo y brócoli. Voy a tener que decirle al marido que cuando hagan compra por lo menos se acuerden de incluir unas pechuguitas de pollo o pavo de vez en cuando; cosa de disminuir la grasa y el colesterol malo. También tengo en remojo al "date" porque esta semana la invitó a comer sólo 2 veces, Krajo que pantalones.

Hoy "my cooking mistress" me hizo el cuento de que élla se preocupa por mí pues por mi esposa estar en PR y yo sólo por acá, no como bien. Me volvieron a salir algunas lágrimas y estiré el brazo para aceptar ese regalo de piedad que me brindó esa santa mujer con todo el amor de su corazón. El pescao era para preguntarme de que si no había problemas en irse más temprano. Yo como buena dama de honor suplente (cuando el supervisor no esta yo siempre me llevo el premio de velar por la oficina y eso me rejode), le recité :

- Ne (Sí), no problem. Be a good girl and remind to behave as if I were you, but single - Anyoajeseyo". Aegushípnika (gracias) for the food and Have a Merry Christmas".

Ella replicó y me dijo "I bet you I will". Aquí tu terminas hablando Koringlish, pues hay que inventar palabras y conjugar los verbos de manera distinta. Aigooooo ! (Ay bendito en koreano).

La próxima le voy a decir que si yo no fuera casado y ni el marido ni sus "dates" estuvieran en la periferia me casaría con ella, na' mas por la comida. Digo la nena no es una portada de la revista maxim, pero entre sus minifaldas y el sabor de lo que cocina esa condena deja a cualquiera sin aire y aleteando como un pájaro herido. Algún secreto tienen las koreanas que dejan a los gringos tan locos que muchos de ellos se divorcian de sus blancas mujeres para formar nuevas familias interculturales. Y hablo de los "white american boys" porque los latinos se diversifican más y procupan que sus proyectos de carnalidad sean de corto plazo.

Esa relación íntima entre sus comidas y yo va convirtiéndose en la envidia de los compañeros pues como casi no son presentaos me preguntan porque no con ellos y conmígo sí, sólo les digo que debe ser mi sonrisa, jajaja!

Yo imagino que al marido no le importa, pues despues que le mantengan la barriga "full" lo demás esta de adorno. A lo mejor su visión del matrimonio es como decia mi tío- "Es mejor bizcocho entre dos que mierda para uno" .

Espero ansioso el menú de la próxima semana. Oye tampoco me ha traído nada de marisco o pescado. Hummm!!!!

martes, diciembre 19, 2006

No es que me gustan, pero entretienen...

Acabo de comerme la comida que con su esfuerzo, sudor y trabajo pagó el esposo de una compañera Koreana. Era un plato de un pollo con especias y alguna crema extraña. Estaba sabroso. Estaba, porque ya se esta metabolizando en mi sistema. A cada rato comparto la comida de su marido, pues esa mujer tiene "dates" (así le llama élla) con otros individuos por lo menos 3 veces a la semana. Ella como buena compañera me lleva la comida al escritorio y me dice que es para mí. Como sé que es una comida preparada con el cariño de otro, nunca la rechazo y acepto humilde esa ofrenda de amor.

Es una relación extraña. El esposo es un gringo cincuentón pero picando para los "sixties", élla tiene 34 ó 36 pero luce más joven. Cuando están juntos, lo que he visto muy pocas veces, parecen padre y nieta. El chisme es que siempre van diferentes candidatos (y me coooonsta, pues esta al lado de mi sección) a montarle el cuento y ella se va con sus "dates" a almorzar. Ya uno de los tipos me saluda como si fuera mi pana. Por otro lado los rumores de cuerneteos y sus desventuras con amores prohibidos, viajan de escritorio a escritorio. Hasta el jefe se vé celoso, otro cincuentón que trató de pichear en ese parque. Yo de verdad que no sé si es que élla es demasiado amigable y la gente confunde la gimnasia con la magnesia, qué tipo de relación tienen élla y su marido o si es que no le importa.

Un día le pregunté qué tipo de literatura lee para hacerle un regalo y me contestó" Bueno últimamente estoy leyendo libros de autoayuda y cosas románticas, por ejemplo, de "cómo tener muchos dates". Yo de verdad me pregunté si realmente supo lo que me decía; porque a quien krajo, siendo casado o casada se le ocurre leer libros para aprender a tener citas. Lo extraño es que esa mujer tiene una maestría en Literatura Koreana, osea falta de educación no es. Luego de eso mandé a buscar "The Turkish Lover" de Esmeralda Santiago para regalárselo. Estoy esperando el libro.

Bueno a fin de cuentas, ese revolú es problema de élla, el marido y el cortejo; que yo me seguiré comiendo la comida que por el derecho de ser la Celestina del Oriente, me corresponde.