domingo, febrero 21, 2010

Empaquetando los recuerdos...

y tratando de deshacerme de las penas que me causa dejar tantas cosas y gentes buenas que hemos conocido en los pasados cuatros años.

Ya el martes recogen nuestra mudanza y el viernes salimos de Seul para la isla. Vamos juntos a Puerto Rico, pero mi eposa regresa a continuar con su trabajo por aca. A ella le gusta tanto y se siente tan cómoda que decidió quedarse al menos hasta el próximo julio. Yo aunque me gustaría que permanecieramos juntos tengo que aceptar y apoyar su deseo de alargar su estadía en estas benditas tierras. Ya nos veremos luego cuando regrese o yo viaje a Corea, todo dependerá de ofertas de trabajo y decisiones. Entonces para esa fecha recuperaremos el tiempo que caminamos solos y hablaremos de como nos fue.

Hay gente que no entiende nuestra manera de vivir, pero créanme no somos los únicos. Hay otras maneras saludables de tener un matrimonio feliz y de plena libertad. Es cuestión de confianza y saber que podemos contar el uno con el otro. Nuestro matrimonio tiene defectos como el de cualquier otro, pero como adultos siempre superamos las diferencias para seguir caminando agarraditos de la mano.

Ya son 16 años y a veces se nos olvida que nos estamos poniendo viejos y actuamos como si fuera aquel primer dia en que decidimos amarnos para siempre. Hace tiempo el miedo de perdernos y nunca mas encontrarnos lo dejamos mas allá del infierno y escondido en una de las gavetas del cielo. En un lugar que ni el de arriba y su angel de traición lo puedan encontrar.


Estamos claros, si uno se va antes el otro no detendrá los viajes y todas las noches, mientras se toma el último café del dia, le contará al otro como le fue en el camino.

Ja, ja, las otras noches me fui solo a caminar por el área del hotel en Saigon y cuando me encontré con mi esposa unas horas despues, ella estaba casi llorando, pues pensó que me habian secuestrado, ja, ja, ja. Le dio mas coraje el que me riera y le dijera que si estaba loca.

Es que somos asi...

8 comentarios:

Ivan dijo...

casi me haces llorar. jaja.

me harás mucha falta y espero encontrarnos pronto, ya sea por acá o en nuestra islita al otro lado del globo. ¡buen viaje! ¿seguirás blogueando desde el trópico? espero que sí.

C dijo...

bueno yo trague gordo tambien...claro que nos volveremos a ver...y blogueando para recordar lo vivido en caso de que el icemaker me borre la memoria..

Don Segundo dijo...

Wao, éxito hermano y ¡buen viaje!

evaristo dijo...

pq te vas de korea?

Borincano dijo...

Bienvenido a ambos. PR más que nunca, necesita puertorriqueños con mente abierta que se sientan ciudadanos del mundo, para que nos ayuden a insertar a este país a la aldea global.

Ixia dijo...

Mucho éxito en esta nueva etapa y no dejes de seguir con tus relatos. Un abrazo.

Sazón Boricua dijo...

para esta fecha me imagino que ya estas en nuestra isla del encanto, te doy la mas cordial bienvenida!! espero que no te espante lo que esta pasando y te quieras volver... jajaja
Nooo , en serio bienvenido y me daría mucha alegría poder conocerles.

C dijo...

A todos gracias. Todavia me estoy organizando y apenas instalaron el Internet en mi apartamento. Por ahora cogiendo mucho sol y con mis sobrinas pa' arriba y pa' abajo. Es que tenian un bajón de tio y tia.

Aunque no hay mucha diferencia en lo que dejé hace 4 años, se me esta haciendo un poco difícil agarrar el ritmo de por acá, porque todo como que ocurre en camara leeeeenta. Ya pronto me aclimataré a lo que nos mueve.

Qué por que regresé? La sange y las alcapurrias halan mas que una carreta de jueyes...

Bueno trataré de seguir escribiendo desde este lao' o desde el próximo lugar donde me encuentre (en especial poner las fotos de Cambodia y Vietnam, dos paises de los que nos enamoramos), pues no hice mas que abrir las maletas y ya me ofrecieron irme para el medio oriente de 6 meses a un año para enseñarle a los afganos que llevan haciendo pirámides por miles de años. Quiero decir construcción a los estándares de USA, no la guerra...Un trabajo un poquito peligroso pero definitivamente una experiencia única.

¿Me estaré convirtiendo como el corsario Miguel Enriquez?

Hablamos!